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Grecia. Insurrección juvenil y augurio de nuevas luchas

La insurrección de la juventud en Grecia nos recuerda por sus formas, y sobre todo por las imágenes que nos llegan, a la del Mayo francés del 68 y a la de los barrios periféricos de Paris. Pero los motivos son diferentes: en Grecia, como en otros lugares, los jóvenes durante las últimas décadas han quedado acorralados por la precariedad laboral y se les pide adaptación a las exigencias del neoliberalisme renunciando a una parte de las conquistas de sus padres y abuelos. Ahora, además, esta situación se ve agravada con la crisis.

Los medios de comunicación muestran imágenes de los destrozos, pero no acaban de reconocer que estamos ante una verdadera insurrección urbana y no dicen nada de las reivindicaciones formuladas, que son las siguientes:

· Oposicó al proyecto de presupuesto para el 2009 que se presentará al Parlamento esta semana.
· Rechazar las medidas de los bancos y el capital adoptadas en relación con la crisis.
· El salario básico a 1400 euros.
· Acabar con las privatizaciones.
· Medidas en favor de los trabajadores inmigrantes


Alexandros-Andreas , el joven de 15 años asesinado por la policía, no había nacido en un barrio periférico. Si se tiene en cuenta su edad, no parece apropiado etiquetarlo a la ligera como militante de extrema izquierda. Era el hijo de un ingeniero y de una joyera que tiene una tienda en un barrio de lujo. Esto ya nos ofrece pistas para entender la amplitud de la revuelta que en este caso abarca casi a toda una generación.

La revuelta se originó con una protesta en defensa del servicio público de sanidad. El sábado por la noche, Alexandros-Andreas se encontraba entre un grupo de jóvenes que lanzó unas piedras contra un vehículo de la "guardia especial". La policía, igual que otros aparatos del Estado, en Grecia está muy desprestigiada y la gente todavía recuerda la ineficiencia estatal durante los incendios que hace un tiempo asolaron al país. El vehículo de la policía al recibir los impactos de las piedras se detuvo y algún de sus ocupantes disparó tres veces a Alexandros-Andreas ocasionándole la muerte.

Durante la noche del sábado al domingo, la información circuló como la pólvora y las acciones se multiplicaron en diferentes ciudad universitarias adquiriendo un carácter masivo y contundente. Los partidos de izquierdas han organizado manifestaciones de masas este lunes. Los sindicatos se han sumado a la revuelta y convocan una huelga general el miércoles.

Estamos ante una revuelta impulsada inicialmente por una generación de jóvenes condenados a trabajar eventualmente en puestos de trabajo precario, desesperados porque la escuela, la salud y la protección social se sacrifican en beneficio del capital y que además deben ver como las instituciones democráticas hacen agua por todas partes mientras se entregan regalos a los bancos. Pero esto puede ser sólo el inicio de otras revueltas que ya se anuncian en mucho rincones del planeta y que han de unir a los trabajadores y a la mayoría de las clases populares.