- Favorecería a los consumidores.
- Se ganaría en eficiencia superando los defectos del sector público.
- Fomentaría la competencia y la bajada de los precios.
1 . Muchas de las averías que sufrimos los consumidores son debidas a la política de "reducción de costes" a través de la subcontratación de tareas. Por otra parte, los acionistes exigen la distribución de una fracción de los beneficios en forma de dividents. De este modo se prescinde de unos recursos financieros que podrían destinarse al mantenimiento de la red o a otro tipo de inversiones que permitirían mejorar el servicio.
2 . Las eléctricas se enriquecen con el consumo. Cuanto más consumo, más beneficio. El incentivo a consumir comporta que una parte de la renta de las familias se utilice para quemar más gas, más petróleo o más carbón.
3 . La competencia entre compañías, fomenta las practicas agresivas sin escrúpulos a la "caza" del cliente. Existen pruebas que ponen de manifiesto que las compañías eléctricas han acorralado a muchas personas (sobre todo ancianas con rentas modestas) para que acepten contratos confundiéndolas con promesas que no coinciden con las cláusulas firmadas.